Transgénicos deben sustentarse en evidencia científica y no en ocurrencias

Presentan libro con más de 2 mil artículos sustentados

Arturo Sánchez Jiménez

Periódico La Jornada

Viernes 23 de febrero de 2018, p. 37

La política pública en materia de organismos transgénicos debe sustentarse en evidencia científica y no en ocurrencias, creencias o especulaciones, plantearon ayer miembros del Colegio Nacional y de la Academia Mexicana de Ciencias.

El científico Francisco Bolívar Zapata dijo al presentar el libro Transgénicos: grandes beneficios, ausencia de daño y mitos, que reunieron más de 2 mil artículos compilados en 500 hojas de evidencia científica sobre las ventajas de productos transgénicos en diferentes sectores, en especial para la producción agrícola.

Bolívar, coordinador del Comité de Biotecnología de la AMC, explicó que los organismos transgénicos son los que han sido modificados genéticamente en un laboratorio

Dijo que los transgénicos tiene muchas ventajas. El maíz, ejemplificó, se produce sin insecticidas por lo que se trata de un producto que no causa daños a la salud ni al medio ambiente. Tienen estos genes que les dan resistencia a las plagas y por lo tanto son menos peligrosos que el maíz que comemos. Yo les pregunto, ¿qué prefieren, comer un gen o comer insecticida?, expresó. Los genes son naturales, los plaguicidas no, añadió.

Bolívar sostuvo que muchos de los cuestionamientos a los transgénicos son falsos, sin sustento científico y no toman en cuenta los objetivos para los cuales fueron construidos y sus amplísimos beneficios.

Luis Herrera Estrella, miembro del Comité de Biotecnología de la Academia Mexicana de Ciencias, dijo que al defender los transgénicos los científicos no apoyan a empresas trasnacionales. Lo que apoyamos es el desarrollo de las plantas transgénicas propias, con nuestra propia tecnología que esté más alineada para los agricultores.

El libro se puede descargar gratuitamente desde la página electrónica del Colegio Nacional.

http://www.jornada.unam.mx/2018/02/23/sociedad/037n2soc

 

 

Fuente: 
La jornada