Alertan de megaobras que atentan contra la Penísula de Yucatán

Defensa de comunidades
De La Redacción

Periódico La Jornada
Viernes 5 de julio de 2019, p. 15
En la península de Yucatán, durante los últimos 30 años, los sectores inmobiliario, turístico, agroindustrial y energético crecieron más allá de los requerimientos de la región. Los impactos ambientales han sido motivados por polos de desarrollo como Cancún, en Quintana Roo, y Ciudad del Carmen, en Campeche, señalaron los colectivos Geocomunes y el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible.
Advirtieron que el Tren Maya es el nuevo eslabón que dará impulso a la expansión urbana, turística, agroindustrial y fabril. Constituye un freno a la expansión vial de la península de Yucatán, y al mismo tiempo la continuación de la consolidación de los corredores troncales proyectados en 2006 como el México-Puebla-Progreso y el Peninsular de Yucatán.
La ampliación de la oferta de transporte turístico y la creación de polos de desarrollo inmobiliario en cada estación fomentará la expansión del tsunami turístico-inmobiliario hacia nuevos territorios. Por otro lado, el tren de carga asociado al proyecto turístico, expandirá e intensificará el modelo actual de agroindustria exportadora, señaló Adrián Flores, investigador de Geocomunes.
Al presentar una herramienta de visualización cartográfica en línea que permite analizar la magnitud del problema que enfrentan los territorios de la Península de Yucatán y sus habitantes, las organizaciones informaron que es posible ver el avance paulatino de los megaproyectos sobre los ecosistemas y territorios indígenas y campesinos de la región.
Detallaron que las obras monumentales planeadas y un conjunto de políticas públicas relacionadas con la propiedad social de la tierra y el fomento a la producción en el campo provocan un proceso generalizado de desruralización que atenta contra la permanencia de las comunidades campesinas mayas y la salud de ecosistemas únicos.
El visualizador muestra que cuando la inversión en un sector deja de ser rentable, el capital transita hacia otras áreas. Así ocurrió cuando la crisis del sector forestal en productos como madera, chicle y henequén, que llevó a redirigir las inversiones hacia el turismo y a la agroindustria de la soya transgénica, el sorgo y la palma de aceite.

https://www.jornada.com.mx/2019/07/05/politica/015n1pol#

Fuente: 
La jornada