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Deja corrupción en Cancún “altísimos” costos ecológicos

Los permisos se dan con sobornos: bióloga

Carlos Águila Arreola

Corresponsal

Periódico La Jornada

Lunes 8 de febrero de 2016, p. 41

Cancún, QR.

La corrupción cometida por funcionarios, consultores ambientales, constructores y hoteleros tendrá costos económicos, pesqueros y ecológicos altísimos para el país, debido a la devastación del malecón Tajamar, aseguraron especialistas.

La bióloga Beatriz Eugenia Andrade Ramos, ex directora de Ecología del municipio de Benito Juárez (Cancún), afirmó en entrevista que los “permisos ambientales” se obtienen mediante sobornos.

“Hay manipulación de consultores, de funcionarios que han sido corrompidos y que han corrompido a biólogos. Los estudios sobre efectos ecológicos, incluso los del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), no cumplen lo que es una manifestación de impacto ambiental (MIA), son simples trámites y procedimientos, porque ya están cooptados por los mismos abogados”, sostuvo.

Por su parte, Ezequiel Ezcurra, ex presidente del Instituto Nacional de Ecología, resaltó: “Puedo afirmar con los ojos cerrados que la manifestación de impacto que presentó Fonatur para la autorización seguramente no reúne las características técnicas mínimas para justificar una aprobación. Nada más con ver la fauna muerta que mostraron los ecologistas de Cancún le puedo decir con certeza que la MIA no estuvo bien hecha”.

El hoy profesor en ecología de la Universidad de California advirtió que sin manglares las costas de Quintana Roo quedarán inermes y cada vez que impacte un huracán o una tormenta tropical, los daños serán inmensos.

Para Gonzalo Merediz Alonso, director de la asociación civil Amigos de Sian Ka’an, el verdadero problema es el modelo de desarrollo, que ya es inviable, conocido como “de sol y playa”, establecido hace más de 40 años por el Fonatur, “que destruye a un costo ambiental y social demasiado alto porque devasta las costas a velocidad muy avanzada, y que deja mucho dinero a pocos y grandes pérdidas a la nación”.

Advirtió de igual manera que “la pregunta que nos tenemos que hacer como sociedad es cuánto más podemos darnos el lujo de transformar”.

http://www.jornada.unam.mx/2016/02/08/sociedad/041n1soc