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Demandan informar a mayas sobre pros y contras de la soya transgénica

Reciben datos parciales, reportó la misión de observación

Matilde Pérez U.

Periódico La Jornada

Miércoles 21 de septiembre de 2016, p. 37

Ante la información parcial y confusa que la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) y la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas han proporcionado sobre la soya transgénica, la misión de observación de la consulta al pueblo maya demandó a las autoridades dar a conocer a las comunidades “todos los puntos de vista, beneficios y afectaciones” de ese cultivo.

En el cuarto reporte de las sesiones de la fase informativa en las comunidades Vicente Guerrero, Iturbide, Chencoh y Dzibalchén, municipio de Hopelchén, Campeche, dicha misión –conformada por 40 representantes de 23 instituciones nacionales e internacionales– señaló que las sesiones “no han sido participativas ni representativas” y la información ha sido “inducida e incluso persuasiva” en favor de la soya genéticamente modificada.

“Es preocupante que la información sólo se proporcione en un día, debido a la complejidad técnica del tema. Además, no se han abordado todos los elementos, entre ellos la contaminación del agua y del ambiente, la deforestación, la concentración de la tierra agrícola y ejidal; tampoco respondió las preguntas de los habitantes de las comunidades en torno a la muerte de pavos de monte y de abejas”, apuntó.

Consideró preocupante que el término “soya transgénica” se haya traducido al maya como “soya ma’alonkino (mejorada), lo que implica una valoración positiva” del grano. Especificó que en las reuniones no se hizo clara distinción entre soya huasteca y modificada, “incluso se hicieron analogías poco precisas para explicar la diferencia entre un organismo convencional y uno genéticamente modificado (OGM). Los encargados de informar a las comunidades formularon planteamientos que anulan las diferencias cualitativas entre la selección de semillas, la fermentación de alimentos o el cruce de flores, y por otro lado la introducción de ADN y nucleasas de bacterias externas a un organismo en un laboratorio”. Los expertos también pasaron por alto las implicaciones técnicas, legales, ambientales, económicas, políticas y culturales de los OGM, asentó la misión.

Ante la situación y la aceptación explícita de algunos agricultores de la región de que están sembrando soya OGM, la misión exigió al Senasica, dependiente de la Secretaría de Agricultura, que “realice las inspecciones y, en su caso, destruya las siembras y lleven a cabo el monitoreo necesario para cumplir las medidas de bioseguridad marcadas por la ley”.

http://www.jornada.unam.mx/2016/09/21/sociedad/037n2soc