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Alzan la voz contra proyectos que devastan pueblos y recursos

Vecinos de Xochicuautla repudian obra carretera y se unen a caravana

Silvia Chávez González

Corresponsal

Periódico La Jornada

Domingo 6 de noviembre de 2016, p. 24

Lerma, Mex.

La autopista Naucalpan-Toluca “no pasará” por San Francisco Xochicuautla, aseguraron pobladores que se unieron a la Caravana de la resistencia en defensa de la vida y la madre tierra, que se inició ayer, en la cual organismos no gubernamentales, colectivos y representantes de 97 comunidades del país alzaron la voz en contra de proyectos urbanos que devastan reservas naturales, dividen pueblos, saquean su agua y minerales.

La caravana inició su recorrido por el estado de México, en el campamento que instaló Armando García Salazar, consejero supremo indígena de San Francisco, cuya casa fue demolida el 11 de abril pasado por la empresa Autovan, constructora de la autopista.

García Salazar dio la bienvenida a representantes de la Comunidad Indígena Purépecha de Cherán Keri de Michoacán, que pugnan por la protección de sus bosques; del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Presa La Parota, de Guerrero; al Comité ciudadano en defensa del volcán Xinantécatl, entre otros.

Por el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, de San Salvador Atenco, asistió América del Valle, e integrantes de la Asociación Civil un Salto a la Vida de Jalisco, que defienden el río Santiago.

En tanto, la Red de Antropologías del Sur informó que el Instituto Nacional de Antropología e Historia no ha liberado tierras por el tramo carretero que cruza Xochicuautla, donde hay registros oficiales de vestigios prehispánicos.

La caravana recorrió la zona de excavaciones donde la Federación y el gobierno mexiquense comenzaron la obra vial, y exhibieron la devastación de árboles, cortes de escurrimientos naturales y la destrucción de vestigios prehispánicos.

“Si es posible defenderemos con la vida nuestros bosques”, aseguraron habitantes de Xochicuautla, descendientes de pueblos otomíes que se establecieron en una región enclavada entre macizos montañosos.

En la asamblea de inicio de la caravana, se destacó que 97 comunidades del país se integraron a la campaña nacional porque enfrentan proyectos urbanísticos “protegidos desde distintos niveles del gobierno, jueces y una red de corrupción que avasallan a los pueblos, sus culturas, costumbres y entornos naturales”. Por ejemplo, el Consejo Maya de Bacalar lucha contra la soya transgénica y los monocultivos.

Representantes de la caravana informaron que del 5 al 13 de noviembre visitarán 13 sitios en conflicto del estado de México, la Ciudad de México, Puebla y Morelos.

http://www.jornada.unam.mx/2016/11/06/estados/024n1est