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Impiden yaquis construcción de gasoducto y acusan a iEnova de violar orden judicial

Cristina Gómez Lima

Corresponsal

Periódico La Jornada
Jueves 8 de junio de 2017, p. 28

Loma de Bácum, Son.

Integrantes de la tribu yaqui opositores al Gasoducto Sonora se enfrentaron ayer con empleados de la empresa trasnacional iEnova, que realiza la obra a pesar de que un fallo del tercer tribunal colegiado le prohibió continuar.

Autoridades del pueblo Loma de Bácum, inconformes con el gasoducto, entraron al área de construcción y usaron sus cuerpos como escudos para impedir que las máquinas siguieran con las excavaciones en sus tierras.

Hace algunos días, los yaquis saquearon la tubería y los cables que iEnova llevó a su territorio. La empresa exigió al gobierno que enviara a la Policía Federal; en respuesta, alrededor de 50 patrullas resguardan las pertenencias de iEnova en territorio yaqui.

Alberto Flores Chong, director de la Unidad de Protección Civil de Sonora, pidió a la tribu que no ingrese al área de construcción y consideró que el gasoducto dañado es peligroso, por lo que pidió a los indígenas que se alejen mientras la empresa repara las tuberías.

El pasado 26 de abril, el juez encargado de caso ordenó a iEnova parar las obras e inició un juicio para sacar los tubos.

Guadalupe Flores Maldonado aseguró que los yaquis defenderán de delincuentes y asesinos el respeto a sus derechos y a su nación. Yo no tengo miedo. Si me quieren matar, adelante, dijo.

Por su parte, Rodrigo González, representante legal de la etnia, indicó que iEnova se ha contradicho en varias ocasiones: primero sostuvo que la obra no había sido interrumpida por yaquis; luego que tenía gas en los tubos y requería protección.

La empresa llegó a este punto de enfrentamiento por ahorrar dinero. Al inicio del proyecto presentaron dos trazos, el que no atravesaba el territorio étnico costaba 400 millones de pesos; el que pone en riesgo la vida de los yaquis, 100 millones de pesos. Ahora que se atengan a las consecuencias, dijo.

El gasoducto de 850 kilómetros se conecta con una red en Estados Unidos, desde Douglas, Arizona; cruza la frontera en Agua Prieta, Sonora, donde divide el territorio de los ocho pueblos yaquis entre los municipios de Guaymas y Cajeme, para terminar en El Oro, Sinaloa. Asimismo, recorre varios parques industriales para abastecer de gas natural a empresas del noroeste de México.

http://www.jornada.unam.mx/2017/06/08/estados/028n2est