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Clara discriminación a indígenas en acceso al agua en México: ONU

El derecho está garantizado en la Constitución, pero no hay ley reglamentaria

Índices de infraestructura no reflejan realidad; en la capital, 70% reciben el líquido sólo unas horas

Minería y otros proyectos comprometen su distribución; injustificable, recorte al sector, indica

Angélica Enciso L.

Periódico La Jornada
Sábado 13 de mayo de 2017, p. 29

En el cumplimiento del derecho humano al agua en México la discriminación es clara: las comunidades indígenas son las que menos acceso tienen al servicio, y con el Índice de Desarrollo Humano del país no es posible que se entregue agua sólo unas horas al día. Nada justifica un recorte de recursos públicos de 37 por ciento para este sector, señaló el relator especial de Naciones Unidas para agua potable y saneamiento, Léo Heller.

En conferencia de prensa en la que presentó conclusiones preliminares sobre la visita oficial que realizó del 2 al 12 de mayo, luego de entregarlas al gobierno federal, advirtió que Mexico tiene desafíos muy grandes y esperaría una situación mejor. Reconoció que el derecho humano al agua esté garantizado en la Constitución desde 2012, pero se requiere la ley reglamentaria y ya han pasado cinco años sin que se establezca.

Sostuvo que el país cuenta con buenos índices en infraestructura que llegan a alrededor de 90 por ciento, lo cual está lejos de ser el acceso real de la gente al agua y saneamiento, hay información de que en Ciudad de México 70 por ciento de la población recibe agua menos de 12 horas al día, esto es impactante en un país con el Índice de Desarrollo Humano de México. No es compatible y sobre todo que esto ocurra en su capital.

Señaló que México tiene obligaciones en el tema, ha ratificado múltiples instrumentos y ellos permiten a la gente acceder a la justicia. Manifestó su preocupación por que distintas autoridades no consideran a los derechos de agua potable y saneamiento entre las prioridades del gobierno.

El experto visitó Iztapalapa y Xochimilco, en ciudad de México, acudió a los municipios de Papantla y Filomeno Mata en Veracruz; a Tuxtla Gutiérrez y los alrededores de San Cristobal de las Casas en Chiapas y San José del Rincón en el estado de México. Durante 10 días se reunió con decenas de representantes de comunidades y organizaciones que expusieron distintas problemáticas.

En la sede de las Naciones Unidas de la ciudad de México, destacó que la minería y aprovechamientos hidroeléctricos comprometen de forma seria el acceso de agua de calidad y se refirió a que hay zonas del país donde las tarifas por el servicio son muy altas, lo cual es preocupante, porque si la gente no puede pagar se viola su derecho humano al acceso a este recurso.

Los municipios, encargados de la prestación del servicio, tienen poco soporte de los gobiernos estatales y federal, esto lleva a servicios muy precarios y se observa en la calidad del agua, la provisión de servicios y los sistemas tarifarios que impactan en los mas pobres. También hay muchas escuelas que carecen de instalaciones adecuadas.

Se refirió a que hubo reducción presupuestal de 37 por ciento a agua y saneamiento, sabemos que hay dificultades de la economía mexicana, pero nada justifica un recorte como este a un sector. Esos recortes tendrán un potencial efecto dramático en la progresiva realización de los derechos humanos al agua y saneamiento en el corto y mediano plazos.

Falta plan estructurado

Dijo que se encontró con gente que depende del agua embotellada y el hecho de que México tenga el más alto nivel de consumo per cápita en el mundo, 480 litros al año, es evidencia de la falta de confianza de la población sobre el agua que recibe. Ejemplificó que en Xochimilco, las mujeres tienen que pagar burros para que les lleven agua, estos costos son más altos y afectan a la gente más pobre.

La discriminación es clave en derechos humanos y visible en México, las comunidades indígenas tienen menor acceso que los no indígenas, 70 por ciento contra 90 por ciento de la media nacional. Sostuvo que hay muchas obras públicas, bien hechas, pero sin funcionar. Tan sólo en Chiapas hay 194 plantas de tratamiento, y sólo 12 funcionan, es inaceptable, son fondos públicos aplicados en los servicios.

En el caso del Sistema de Aguas de la Ciudad de México dijo que se reportan muchos problemas. Debería haber un plan para resolverlos y tengo la impresión de que no hay nada estructurado; hay una posición ambigua, entre pesimismo y optimismo, dijo. El informe final de hallazgos y recomendaciones se presentará en septiembre.

http://www.jornada.unam.mx/2017/05/13/sociedad/029n1soc